jue 11 mar 2010 07:24:00 CET
La decisión de Caixa Girona de romper la fusión con Caixa Sabadell, Terrassa y Manlleu, deja la reordenación del mapa de las cajas catalanas en suspenso.
Olga Grau.-Las tres entidades anunciaron su vocación de continuar la fusión, que creará la duodécima caja de ahorros a nivel español, con unos activos de 30.000 millones de euros. Con Girona, la caja superaba los 35.000 millones de activos y se situaba en el noveno puesto. La nueva entidad mantendrá su nuevo nombre comercial, Unnim.
La Generalitat responde
El nuevo panorama
obligará a rehacer todo el proceso, así como las ayudas solicitadas al
Frob. El documento aprobado por el Banco de España y en manos de
Bruselas situaba la cantidad en 500 millones, cifra que ahora se
rebajará hasta 350 millones.
Más allá de los aspectos técnicos, la ruptura de Caixa Girona ha sentado mal a la Generalitat, que ha presionado en los últimos meses al sector para que se redimensione con el objetivo de evitar en el futuro la intervención de una caja. Las cosas no están saliendo al gusto de la Generalitat, que también vio como rompían Caixa Laietana y Penedès.
Ayer, el Departamento de Economía envió una nota de prensa en la que advierte que la salida de Caixa Girona impide aplicar el plan de reestructuración: “dada esta situación, cumpliendo con las responsabilidades de tutela financiera que tiene encomendadas, y en estrecha colaboración con el Banco de España, la Generalitat velará para garantizar que se adopten las medidas precisas para garantizar la viabilidad futura de la entidad”. En el sector se interpretó esta nota como una velada amenaza a la caja para que explore operaciones de concentración.
La Generalitat también afirmaba que “considera muy convenientes los procesos de fusión de las cajas catalanas”. El caso de Caixa Girona ejemplifica la lucha de poder que se está viviendo en el sector con los intereses de los directivos y de los territorios. El consejo de Caixa Girona, controlado por la diputación provincial, votó el martes contra la fusión por 9 votos en contra, tres a favor y el resto abstenciones.
Entre las causas, según fuentes cercanas, está que en Girona está operación se ha vivido como una absorción por parte de las cajas vallesanas y no como una fusión entre iguales.
Desde Caixa Sabadell y Caixa Terrassa se argumenta que el proyecto contemplaba mantener las cuatro sedes, pero consideraban que no podían tener el mismo peso porque son cajas con tamaños dispares. Manel Serra y Jordi Blanch, presidente y director general de Caixa Girona, manifestaron ayer a sus empleados la vocación de no fusionarse con nadie y resistir solos ante los rumores de una posible unión con Laietana.
Reordenación
Banca Cívica tendrá unos activos
de 58.000 millones si finalmente se integran en el grupo Caja Segovia y
Ávila junto a Burgos, Canarias y Caja Navarra, según esta última
entidad. Por su parte, el Gobierno central volvió a reclamar ayer a la
Xunta “voluntad” de acuerdo sobre la ley de cajas.